“Él, en cambio, conoce mis caminos; si me pusiera a prueba, saldría yo puro como el oro” (Ver. 10). Analicemos dos verdades de este pasaje: 1) DIOS DICE QUE CONOCE NUESTROS CAMINOS. Algunas personas consideran negativo que Dios conozca nuestros caminos, motivaciones y pensamientos, porque no queremos ser descubiertos en nuestras malas acciones. Sin embargo, debemos regocijarnos que Dios conozca los detalles de nuestra vida, porque puede socorrernos, alentarnos y dirigirnos en nuestro camino hacia la tierra prometida. Dios nos conoce desde antes que hayamos sido formados: “Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí, y antes que nacieras, te consagré” (Jer 5:1). Envía a sus ángeles para cuidarnos en todo momento: El ángel del SEÑOR acampa alrededor de los que le temen, y los rescata (Sal 34:7). Dios nos protege y no permite que seamos tentados por encima de nuestras fuerzas; 2) LAS PRUEBAS NOS PULEN PARA QUE SEAMOS METALES PRECIOSOS. La Biblia señala, que las pruebas son parte del proceso que Dios tiene: “Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo” (1 Ped 1:7). “Cuando él permite que suframos pruebas y aflicciones, es “para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad”. Si la recibimos con fe, la prueba que parece tan amarga y difícil de sufrir resultará una bendición. El golpe cruel que marchita los gozos terrenales nos hará dirigir los ojos al cielo. ¡Cuántos son los que nunca habrían conocido a Jesús si la tristeza no los hubiéramos movido a buscar consuelo en él! Mientras nos labran, escuadran, cincelan, pulen y bruñen, el proceso resultante penoso, y es duro ser oprimido contra la muela de esmeril… El Señor no ejecutado trabajo tan consumado y cuidadoso en material inútil. Adecuadamente sus piedras preciosas se labran una manera de las de un palacio” (DMJ 15). Si estamos atravesando por pruebas o dificultades que están debilitando todo nuestro ser, reafirmemos nuestra fe, porque Dios se preocupa individualmente por cada uno de sus hijos. Dependamos de Dios. PADRE, GRACIAS PORQUE TE PREOCUPAS HASTA POR LOS DETALLES DE NUESTRA EXISTENCIA. LAS PRUEBAS QUE PERMITES QUE NOS TOQUEN, PUEDAN ACERCARNOS MÁS A TU PRESENCIA Y QUE SEAMOS TUS TESOROS. POR JESÚS, AMÉN. JOB 23. ACEPTEMOS LOS PLANES DIVINOS PARA NUESTRA VIDA
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
COMENTARIO HISTÓRICO DE JOB 23.
CITA SELECTA.
DESAFÍO PARA HOY:
OREMOS:
Este articulo ha sido leído (6) veces
14,104 Personas han visitado el sitio desde 22 setiembre del 2024
